Historia
El palacio de los marqueses de Casa Ramos y Cáceres
Tras la desamortización de Mendizábal, L’Eliana pasó a pertenecer al marqués de Casa Ramos, grande de España, quien mandó construir un palacio junto a las paredes del pueblo y que, además, amplió el número de casas de labranza colocando colonos para que le trabajasen sus extensas tierras. De esta manera, se formó un pequeño poblado dependiente como pedanía de La Pobla de Vallbona.
En 1892, tras el fallecimiento del marqués de Casa Ramos, las propiedades pasan a manos de la marquesa del Real Agrado, casada con el marqués de Cáceres. Este último es quien alrededor de 1910 desmembró las propiedades parcelando gran parte de las tierras, que fueron vendidas a los arrendatarios.
Como apunta el historiador Gaspar Jaén en su libro Aproximación al municipio de l’Eliana “es a partir de entonces cuando dejó de ser propiedad feudal para empezar a ser un poblado propiamente dicho, ya que los nuevos propietarios siguieron edificando sus viviendas formando calles alrededor del palacio señorial, constituyendo un gran caserío”.



