Picudo rojo
Picudo rojo
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Introducción: Picudo rojo (Rhynchophotus ferrugineus)
El picudo rojo de la palmera, Rhynchophotus ferrugineus, es un coleóptero de origen tropical, originario del sudeste asiático y Oceanía. En España fue citado por primera vez en 1994, detectándose sobre palmeras localizadas en Granada (Almuñécar). El problema se vio agravado como consecuencia de la importación masiva de palmeras afectadas, utilizadas como planta ornamental en todo el litoral mediterráneo español, el atlántico andaluz e Islas Canarias. En la actualidad afecta a palmeras de todo el territorio español, tanto en la zona litoral como de interior.
Especies afectadas
Las plantas susceptibles de ser atacadas forman parte de la familia Arecáceas (Palmeras) y entre las plantas afectadas se encuentran varias especies de importancia económica y otras con especial valor ornamental. En España, las principales especies afectadas por la plaga son la palmera canaria (Phoenix canariensis) y la palmera datilera (Phoenix datylifera), y en segundo lugar las palmeras del género Washintonia (Washingtonia filifera y Washingtonia robusta).
Listado de plantas declaradas huéspedes del picudo rojo (CE)
Areca catechu, Arenga pinnata, Borassus flabelliger, Calamus merillii, Caryota maxima, Caryota cumingii, Cocos nucifera, Carypha gebanga, Corypha elata, Elaeis guineensis, Livistona decipiensm, Metroxylon sagu, Oreodoxa regia, Phoenix canariensis, Phoenix datylifera, Phoenix theophrasti, Phoenix sylvestris, Sabal umbraculifera, Trachycarpus fortunei y Washingtonia spp.
Ciclo biológico del picudo rojo
Los adultos de R. ferrugineus utilizan señales químicas para localizar a sus huéspedes adonde se dirigen mediante el vuelo o andando. Una vez han llegado a una palmera, los adultos suelen protegerse de la desecación en la base de los peciolos en heridas que pueda haber en la palmera, si bien las hembras no requieren necesariamente de heridas previas para realizar la puesta: utilizando sus mandíbulas, realizan orificios en los tejidos suculentos de la palmera, en los que depositarán un solo huevo. Normalmente los orificios de puesta están próximos entre sí. A lo largo de su vida, que puede superar los 4 meses en función de la temperatura, una hembra puede llegar a poner más de 200 huevos. El huevo tarda en eclosionar entre 1 y 6 días y el porcentaje de éxito varía dependiendo de la temperatura (Tª media de 25º C = 70% de éxito).
Las larvas neonatas empiezan a alimentarse excavando túneles con los que van a ir adentrándose paulatinamente en el interior de la palmera. Estas larvas poseen relativamente grandes mandíbulas, con las que abren las galerías que caracterizan sus daños. El ruido producido por las larvas al alimentarse es la base de su detección acústica, así como el olor de sus excrementos lo es para su detección olfativa.
Al completar su desarrollo, las larvas de último estadio suelen regresar a la periferia de la palmera y situarse en la base de los peciolos, donde construyen el capullo fibroso en el interior del cual puparán. El estado de pupa requiere entre dos semanas y dos meses para completar la metamorfosis y dar origen a un nuevo adulto, que podrá permanecer en el capullo durante días, e incluso semanas, según las condiciones ambientales, antes de emerger. En función del estado de la palmera donde se han desarrollado, estos adultos pueden quedarse o salir volando a la búsqueda de un nuevo huésped (pueden avanzar hasta 7 km. en menos de una semana).
En general, se ha observado que una sola generación de picudo no es suficiente para matar a una palmera adulta, y que sólo después de dos o tres generaciones el picudo es letal para la planta.
Detección: síntomas y daños
Los síntomas que pueden apreciar externamente se basan principalmente en la presencia de orificios circulares u ovalados en los foliolos de las hojas, cortes en las hojas en su zona media o apical y galerías en el raquis de las hojas (figura). Por otra parte, a medida que los daños aumentan y en una fase más avanzada del ataque, se produce una asimetría en la corona de la palmera debido a que alguna de las hojas rompen desplazándose sobre las inferiores, pudiendo ir acompañado o no de hojas secas. Estos síntomas indican una proliferación de la plaga, que en su estado más avanzado implicará la colonización por parte de las larvas de la yema terminal y la muerte de la palmera. Ello no obstante, cabe tener en cuenta que los síntomas observados en hojas jóvenes, como hojas rotas o secas se deben a las mordeduras de las larvas tras la eclosión de los huevos depositados por la hembra en las hojas tiernas. Estas larvas pasan de estas hojas jóvenes a hojas de la corona mediana para crecer y pupar. En Phoenix canariensis, las larvas de picudo raramente se alimentan del estipe sino de las bases de las hojas maduras, en las que existe abundante sabia.
En base a lo anterior, la sintomología que adquieran las palmeras afectadas va a depender de la fase de infección en la que se encuentren. Es importante por ello reconocer bien estos síntomas para poder realizar una detección temprana, no solo para favorecer la sanidad de la palmera afectada sino como método preventivo para evitar futuras infestaciones de palmeras sanas. La detección precoz y la eliminación del material vegetal afectado se han convertido en la principal herramienta de prevención contra esta plaga.
Protocolo de actuación: prevención-precaución-eliminación
Prevención:
Poda:
La poda es indispensable para detectar palmeras infestadas al inicio, aunque hay que tener cuidado en dejar bien tratadas las heridas producidas por la poda una vez se haya realizado ya que un corte húmedo puede atraer picudos hasta que este se seque.
Se recomienda que la poda de las palmáceas se realice entre los meses de Enero y Febrero. Después de la poda se recomienda realizar un tratamiento fitosanitario y cubrir las heridas con pintura cicatrizante (mástic).
El cepillado favorece el ataque en el tronco, pero también lo revela, por lo que este se tendrá que realizar de manera suave y con el tratamiento adecuado.
Sistema de trampeo (requiere de un seguimiento periódico y prolongado):
Componentes de una tram
- Recipiente con agujeros laterales y en la tapa
- Pheromona de agregación
- Acetato de etilo (cairomona sintética)
- Dátiles/trozos de palmera/caña de azúcar en un recipiente con agua (cairomona natural)
- Agua
Colocación de las trampas: enterradas/colgadas cada 50 metros en alineaciones o 2 trampas por hectárea.
Precaución:
· Recuperación de palmeras afectadas:
En el caso de palmeras cuyo grado de afección por el insecto no sea excesivamente grave, se procederá a su recuperación mediante el siguiente procedimiento:
- Eliminación de las hojas de la corona y limpieza de la parte afectada de la palmera, teniendo la precaución de no dañar el meristemo apical de la misma.
- Aplicación inmediata de un tratamiento con un insecticida y un fungicida, utilizando materias activas autorizadas por el MMARM. Se repetirá el tratamiento cada 30-40 días, como medida preventiva.
- Destrucción de los restos vegetales y eliminación por trituración.
- Aplicación de tratamientos fitosanitarios cada 30-40 días, a todas las palmeras situadas alrededor del ejemplar afectado.
Eliminación:
Destrucción de palmeras:
En caso en que la yema apical de la palmera esté afectada y no sea posible su recuperación, se procederá al arranque y destrucción de la totalidad de la planta y a la eliminación de sus restos mediante trituración. Este procedimiento se llevará a cabo por la empresa contratada por el propietario de la siguiente manera:
- Aplicación de un tratamiento insecticida a la palmera
- Corte y abatimiento de la corona, procurando no dar golpes excesivamente violentos para evitar la dispersión de los adultos. El estípite se cortará en trozos pequeños facilitando así su recogida manual. Si se realiza la tala en época de vuelo se envolverá la corona con un plástico.
- Sellado del tronco con pintura cicatrizante.
- Retirada, transporte y triturado de ejemplares afectados: se dará aviso al ayuntamiento para tener constancia de que los restos de la palmera afectada se depositarán en la acera del propietario para proceder a su recogida. (tlf. De contacto)
- Aplicación de los tratamientos fitosanitarios cada 30-40 días a todas las palmeras situadas alrededor de ejemplares afectados, con los productos autorizados por el MMARM.
- Teléfonos de contacto:
- Ayuntamiento de l’ Eliana: 96 275 80 30
- Extensiones: #331 / #332 / #333
Bibliografía y enlaces de interés
*Soto Sánchez, A.”El picudo de las palmeras: descripción, comportamiento y daños”. Phytoma. Vol. 226 (2011), núm. 3 : p. 10-13
*Dembilio, O.; Jacas A. J.”El picudo rojo de las palmeras: ciclo biológico e importancia económica”. Phytoma. Vol 226 (2011), núm. 4 : p. 14-16
Hoja informativa sobre la plaga del picudo rojo en las palmeras






